Situaciones dolorosas me llevan a escribir este blog. Sostuve una conversación con Jesús, que es un tipo que siempre, dicen mis padres, me observa y me cuida, y yo he decidido dejarle ese nombre, aunque podría llamarlo de cualquier otro modo pues en realidad por mucho tiempo dejé de ponerle atención. No soy católico, mis problemas no me han llevado a pedir socorro a la religión, pero si existiera alguien que me pudiera comprender seguramente sería él. esto es más o menos lo que recuerdo de tal conversación.

Jesus shadow
Jesús- Hola Gus, hace tiempo que no hablamos, me da gusto que me contactes de nuevo, ¿cómo estás?
Gustavo - Pues… ya sabes… de hecho sí, literalmente ¡ya sabes!
Jesús - Bueno, es que no se me hace de buena educación ir directo al grano, pero supongo que no estás ahora para formalidades. Sé qué es lo que te molesta, pero quiero que seas tú quien hace las preguntas para las cuáles he preparado una respuesta, así que no te detengas y pregunta
Gustavo - Antes que nada, discúlpame por no haberte contactado antes, creo que hasta se me pasó tu cumpleaños, soy un mal amigo, creo que es por es por vergüenza que no quería buscarte, lo siento. Eso y aparte el hecho de que siempre he tenido la duda de si eres capaz de simpatizar, es decir ¿te puedes poner en mi lugar?
Te lo pregunto porque, estando tú allá arriba sobre todos nosotros, se me hace difícil imaginarlo ¿puedes en verdad sentir, si te la describo, esta inquietud? O ¿solo tienes una lista de soluciones por caso? No, me mal interpretes, ciertamente necesito una solución, pero creo que yo mismo puedo llegar a ella de algún. Ahora mismo lo que más necesito es un hombro para llorar, y no me siento cómodo creyendo que para ti, mis desdenes son poca cosa.
Jesús - Me agrada esta pregunta Gus, y ciertamente no eres el primero que me la hace, es algo que muchos concluyen, que porque soy quien soy, creen que no sé en realidad lo que ustedes viven, después de todo yo solo viví 32 años en ese plano. Pero te diré lo que es cierto, te diré que la verdad sí, siento tu dolor, basta con verte para que sienta exactamente lo que tú sientes, pues he estado contigo siempre, podríamos decir que tú y yo, somos el mismo. Pero también es cierto que aunque sienta tu dolor, puedo controlarlo, no solo el tuyo sino el de todos, de otro modo no podría ayudar a nadie, con tanta pesadez en el alma, ninguno de ustedes debería lidiar, por eso estoy aquí.
Gustavo - Gracias…
Jesús - Pero ya que esa pregunta ha sido contestada, te hablaré sin interrupciones de lo que quieres saber, de lo que te quitará algo del peso que cargas hoy, y eventualmente, si eres paciente y fuerte, todo eso, que hoy te hace sentir menos.
Como ya lo he dicho sé como te sientes, es más te haré una descripción de ello para que tú me digas si es o no así, te ruego también que me detengas en el momento que quieras, para aclarar tus dudas ¿te parece?
Gustavo - Me parece
Jesús - Muy bien, entonces sigamos sobre lo acordado. Tú crees que estás solo en algunos aspectos, sientes tremenda confusión y buscas alivio en mil cosas, esperas impacientemente el fin de la noche, pues es cuando te sientes peor. Las ideas chocan en tu cabeza, lo que se te hacía brillante antes, en un momento se ve muy mal, llegas a pensar que todo lo que pasa a tu al rededor es “una …” en fin; te sientas y por momentos pareces estar bien y progresando con tu problema, pero hay otros momentos que te sofocan, que te atormentan, que te hacen creer que nunca saldrás. Eres según tú mismo inútil, la única razón por la cuál vives es por que de algún modo sientes que debes pagarle a todos los que en algún momento han sido buenos contigo, y es esa misma bondad de ellos hacía ti que te hace sentir más como una carga, sé Gus, que quieres desaparecer, quieres morir… ¿no es así? Te culpas por todo lo que te asedia
Gustavo - Te das cuenta, por la expresión en mi rostro de que no te has equivocado en una sola palabra, te escucho con tristeza pues es triste mi situación, ni yo lo hubiera podido describir tan bien como tú
Jesús - Escúchame entonces otra vez Gus, si alguna vez confías en mi, hazlo ahora, créeme entonces cuando digo que lo que sientes, es un regalo, pareciera que no, ciertamente parece ser un lastre, pero detente a pensar que lo que sientes ahora es necesario sentirlo. Tienes que pasar por este proceso de aprendizaje para no repetirlo, velo como caminar descalzo, si al pasar por piedras filosas y al cortarte no sintieras dolor, seguirías pasando por ahí y tus pies quedarían batidos en sangre aparte de inservibles, el dolor es un medio de supervivencia, pues es algo que te demuestra las cosas, demostrar es enseñar, este dolor te está enseñando, ¿No quieres aprender?
Gustavo - Sí… pero, ¿De verdad era necesario?
Jesús - Las cosas no son necesarias como tal, no viven en un estado de “ser necesitadas”, sino que se vuelven necesarias, conforme a lo que enfrentemos. Hoy has caído amigo, por lo tanto lo necesario es levantarse, antes, no era así. ¿Dirías tú que quien es fuerte necesita ayuda para cargar?
Gustavo - No
Jesús - Sin embargo hay algo que necesita ser cargado, ¿No lo dirías así?
Gustavo - Creo que sí, entiendo lo que dices
Jesús - Aprovecha lo que se te ha dado, si tienes culpa, si tienes miedo, si tienes esperanza, si tienes tristeza, si tienes deudas, si tienes libertad, vive. Vive Gus, hazlo y toma lo que se te enseña, pues de este modo podrás remediar, podrás sanar, podrás cargar con todo, pues tu alma se ha encogido es ahora necesario que regrese a ser lo de antes primero, y después más grande. Hay mucho camino por recorrer, miles de canciones que no no has oído, miles de charlas que sostener, infinidad de cosas por hacer pero sobre todo tienes una felicidad que recuperar
Gustavo - Ahora lo veo, gracias… estoy listo para aceptar mi dolor
Jesús - Ahora sí hermano, ven suelta tus lágrimas sobre mi hombro, no te detengas no calles, que este llanto tan fuerte sacuda tu cuerpo como el día que naciste, pues seguramente nacerás de nuevo, es hora de comenzar a sanar Gus
VN:F [1.9.14_1148]
Rating: 10.0/10 (2 votes cast)
VN:F [1.9.14_1148]